Daño solar agudo en niños y su consecuencia en el adulto

Posted by | febrero 15, 2015 | Dermatología | No Comments

Los efectos negativos de la radiación solar son acumulativos durante toda la vida, sin embargo, se ha calculado que el 80 % del total de la exposición solar en nuestra vida se produce antes de llegar a los 18 años de edad. El uso regular de pantalla con una protección de 15 durante los primeros 18 años de vida puede reducir la incidencia de por vida de cánceres de piel en un 78%.

Uno de los objetivos principales en las campañas de prevención contra todo los tipo de cáncer de piel es la protección de los niños de los rayos ultravioletas.

Sin embargo, poco se sabe sobre cómo difiere el riesgo de exposición solar entre adultos y niños, o cómo esos riesgos pueden ser bien manejados.

La piel de los niños es más susceptible al daño solar por un variado número de razones, incluyendo ciertos aspectos anatómicos y funcionales en niños por debajo de los 2 años de edad, ya que los mecanismo de defensa naturales no están bien desarrollados.

Una corta exposición al sol del mediodía puede ocasionar una quemadura leve.

Los niños pasan más tiempo bajo los rayos solares que las personas adultas.

Existe una evidencia convincente que la niñez es un momento particularmente vulnerable para los efectos fotocarcinogénicos en piel por exposición al sol.

Bajo condiciones normales los niños reciben tres veces la exposición anual al sol que una persona adulta.

La disminución de la capa protectora de ozono aumenta el problema del fotodaño.

Esto deja en claro que la protección solar es vital durante los primeros años de vida de un ser humano. Ello, asociado a piel blanca, aumenta aún más el riesgo.

Los efectos negativos de la radiación solar son acumulativos durante toda la vida, sin embargo, se ha calculado que el 80 % del total de la exposición solar en nuestra vida se produce antes de llegar a los 18 años de edad.

La radiación ultravioleta es la responsable de la inducción del cáncer de piel melanocitico (melanoma) y epitelial, la amplia gama de fotodermatosis y fundamentalmente del fotoenvejecimiento.

La proteccion UV incluye no solamente reducir la exposición al sol, sino también el uso de filtros protectores solares, ropas y accesorios protectores de rayos UV, enzimas reparadoras de ADN, y suplementos antioxidantes.

Las medidas de fotoprotección incluyen bloqueadores solares, ropa, y evitar el sol directo.

El uso regular de pantalla con una protección de 15 durante los primeros 18 años de vida puede reducir la incidencia de por vida de cánceres de piel en un 78%.

Los médicos pediatras son los que juegan el mayor rol en la educación de padres e hijos.

El carcinoma de células basales y el carcinoma de células escamosas han sido asociados con exposición solar acumulativa, mientras que el melanoma ha sido asociado con cortas e intensas exposiciones solares sobre todo en aquellos casos donde hubo quemadura solar con formación de ampollas.

Los estudios epidemiológicos muestran una alta incidencia de melanoma maligno en personas con un historial de quemaduras leves durante la infancia y la adolecencia.

La exposicion al sol de niños pequeños es totalmente dependiente del cuidado por parte de los adultos. Los niños merecen vivir y jugar en ambientes seguros, y eso es responsabilidad de cada adulto, la de proporcionar que los chicos estén bien cuidados. Por lo tanto, los buenos hábitos de protección solar de los padres predicen el nivel de exposición al sol de los niños.

Es muy importante transferir el conocimiento y los hábitos saludables a los adultos para lograr una protección solar adecuada en los niños.

El propósito en esta conducta de protección solar no es prohibir las actividades al sol, sino proteger la piel de los efectos perjudiciales del sol.

El estilo de vida moderno, diversas ocupaciones fuera de casa, deportes y otras actividades recreativas hacen que la supresión solar total sea imposible e impensada.

Una inadecuada protección solar en niños incluye una excesiva exposición, quemaduras leves y otras formas de daño a la piel causados por el sol, lo que puede llevar a un futuro cáncer de piel en la edad adulta.

La reactividad al sol en la infancia y adolecencia causa daño en las estructuras y funciones de la piel produciendo cambios crónicos indeseados en la edad adulta.

En las últimas décadas, el conocimiento cientifico de los efectos nocivos de la radiación solar ultravioleta se ha incrementado.

El anhelo de nuestra sociedad occidental pasa por un bronceado saludable, así como por la tendencia a pasar vacaciones en lugares soleados, esto conduce al hecho de que nuestra piel este cada vez más expuesta a las radiaciones ultravioletas y sus efectos secundarios.

Debido a la importancia socio-política del período de las vacaciones como el momento más hermoso, importante y esperado del año, la prevención de los efectos no deseados tiene una enorme importancia para la población general.

Los consumidores no están seguros de cuáles son las limitaciones ni las posibilidades que brindan los protectores solares.

Los dermatólogos explican cuáles son las medidas de protección al público en general, aunque estos últimos siguen creyendo que mostrar una piel bronceada es signo de estar saludable.

El mercado de los protectores solares es altamente competitivo y lucrativo. Existe una amplia gama de productos con diferentes denominaciones y esto dificulta tanto a los consumidores como a los dermatólogos a recomendar un producto específico en cada caso.

Las emulsiones basadas en aceites con componentes inorgánicos parecen ser protectores solares seguros para niños, aunque la adición de ciertos filtros orgánicos son necesarios para alcanzar un factor de protección de 50.

No cualquier protector solar funciona en los niños, hay ciertas contraindicaciones, por ejemplo, la oxibenzona y probablemente el octocryleno deben evitarse en los protectores solares de los niños. Por lo tanto, lo bueno para usted puede no llegar a serlo para su hijo. Consulte con su pediatra.

El uso del protector solar debe ser parte de una estrategia que incluya evitar la exposición al sol del mediodía, junto al uso de ropita protectora y gorros.

La American Academy of Dermatology (AAD) ha declarado el uso de protectores solares con nanopartículas de dióxido de titanio y óxido de zin c como una proteccion segura frente a los nocivos rayos UV.

Tienen ingredientes activos que dispersan, absorven o reflejan la luz UV. Son pequeñas moléculas que cubren una mayor superficie de la piel en comparacion con otras partículas mas grandes. La capa mas externa de la piel impide que estas nanopartículas penetren en las subcapas haciendo a estas más seguras.

El mensaje a los adolecentes debe enfatizarse en las consecuencias a corto plazo que las quemaduras solares producen, pero sobre todo a la correlación entre estas y el desarrollo a posteriori, en la vida adulta, de cánceres de piel relacionados con el daño celular.

Los padres y los médicos necesitan incluir este mensaje a los chicos, siendo directos en la formulación del peligro, y este también debe ser uno de los pilares dentro de la educación de nuestros hijos.

Dr. Raul Grilli

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